Te odio, porque no puedo tenerte.
Te odio, porque te necesito y eso crea una dependencia que no busqué.
Te odio, porque lucho por creer en ti, confiar en ti, entregarte mi voluntad, pero el miedo es tan fuerte, el recuerdo del dolor.
Te odio, porque te quiero solo para mi, no tu vida, no tu tiempo, tu amor.
Te odio, porque te amo tanto, que odiarte es la mejor manera de huir de ti.
Tuviste mi corazón.